La última y nos vamos

FECHA: 10/29/2015



Era la última noche de vacaciones. Un verano espantoso del que tratábamos de quitarnos algo de calor, yo yendo en bañador y Tatiana con un vestido corto. Al día siguiente mi novia y yo volveríamos en el avión bien tarde, así que habíamos decidido quedarnos en el bar. No es que la cosa pasase por su mejor momento, sería más preciso decir que íbamos a cortar pronto pero durante las vacaciones nos dimos un último descanso.Tatiana tenía sus defectos, pero si de algo no me podía quejar era de su cuerpo. A pesar de estar delgada era un metro setenta de curvas, una piel que se ponía fácilmente morena y que brillaba después de esos días de playa, una melena negra rizada cuidadísima y unos ojos verdes que te nublaban el sentido.Sí, estaba muy buena y casi de forma continua cargada de un deseo sensual.Al llegar al bar sólo estaba Álex. Habíamos conocido a variaspersonas durante las excursiones del hotel pero ya sólo quedaba ese tío. No considero que yo tenga mal cuerpo, ya sabéis, me cuido, delgado pero no soy material de gimnasio. Éste tío sí lo era, guapete sin exagerar pero una masa enorme de músculos. Pero hasta ese día había sido simpático y no me importaba que estuviese allí.Empezamos a beber y nos fuimos relajando y riendo. Nos habíamos sentado en un sillón semicircular. Ella estaba entre los dos. En cierto momento hubo entre ellas un par de miradas que me parecieron cómplices pero tampoco quise darle muchas vueltas.Álex contó un chiste sexual y nos reímos. A lo que saltó Tatiana:- ¡Joder! Como os mola a los tíos el tema del sexo, si hay una tía perfecto y si son dos, mejor.- Bueno, no a todo el mundo le mola lo mismo, Tati -le respondí- Vaamos, me vas a decir que si ahora mismo te follamos la camarera y yo tendrías algún problema.-Ehhh… – intenté ganar tiempo- mujer, molesto tampoco sería.Saltó en el mismo sitio mientras me señalaba.De pronto puso una mirada juguetona como sólo ella sabía.-¿Y si la que quiere follarse a dos tíos soy yo?Se me aceleró el corazón y tuve que usar toda mi voluntad para no mirar a Álex y parecer que no me afectaba.- Paso, es que creo que no me lo pasaría bien.- Noo, amigo, yo quiero probarlo y me lo merezco.- ¿Pero sería tan grave si lo hiciéramos una vez? A mí me está dando mucho morbo.- Pues ¿por qué no lo hacemos? – lanzó una mirada cómplice a Álex- Es que Gonzalo es muy conservador.No tenía que haber hecho caso de la provocación pero iba muy borracho y me hirió un poco en el orgullo.- No es eso, pero es que no me atrae y no veo que iba a ganar.- Está bien.. entonces apostemos. Si gano yo una noche hacemos mi fantasía como quiera y si ganas tú hacemos lo que quieras, con quien quieras y como quieras.- ¡Bah! Ya tengo hechas mis fantasías, tampoco lo necesito.- Siempre te quejas de que no te dejo que me des por culo y eso entraría en el trato.- Ya pero si no disfrutas- iba a la desesperada- tampoco es plan.- Reconoce que te da miedo perder y punto,- cada sílaba iba cargada de toda la lástima posible- si no pasa nada.Tenía que jugármela. Todos mis instintos me decían que después de esas vacaciones íbamos a cortar pronto pero si esto seguía así, esa noche se iba a ir con Álex.- Pero luego no vale echarse atrás, Tatiana. Esta misma noche lo puedo canjear.- Vale. Entonces qué eliges ¿cara o cruz?Había intentado darla miedo con que yo podría devolvérsela esa misma noche, pero no había habido suerte.Se me hizo eterno mientras sacaba de su bolso enano una moneda y la lanzaba. Saltó tres veces sobre la mesa y luego empezó a oscilar mostrando una Cara. El corazón me dio un vuelco.Tatiana se rió nerviosa, empezó a dar un pequeño aplauso y en medio de una sonrisa enorme le dio un abrazo a Álex. Me lanzó una mirada de superioridad.- Así que parece que alguien ha ganado…- Bueno, otro día lo concretamos, no te preocupes- y lancé un guiño intentando enviar confianza-. Voy a por una bebida y de paso, hago una visitilla al servicio – me estaba meando y así paraba la conversación.- Ya veremos… – se quedó mirando triunfante y tras un par de segundos en que casi la podía leer la mente, continúo- De acuerdo. Casi trae otra ronda que ya nos hemos terminado todos lo nuestro.Fui al servicio, notando como el alcohol me impedía seguir una recta firme. Estaba enfadado conmigo mismo y con Tatiana pero entre que fui hasta el servicio primero y luego hasta la barra pasó un buen rato, el sitio que teníamos estaba bastante apartado. Además en servirme tardaron un rato y me puse un chupito de regalo.Cuando llegué de vuelta sentí que algo iba mal. Estaban con la sonrisa con la que se espera a una oveja.- ¡Aquí tenemos las bebidas! Un brindis. ¡Venga, la última y nos vamos!Siguieron el brindis mientras me miraban fijamente.- ¿Sabes? He estado pensando mientras venías en los términos de lo que quiero como deseo – fui directa al grano- y ya sé lo quiero.No había terminado apenas la frase cuando ya se estaba girando y besando a Álex. Me quedé paralizado. No podía quejarme pero no quería eso.- A ver, espera, que no me había mentalizado.Intenté apartarla suavemente pero rechazó la mano y me miró.- ¡No! Dijiste tú mismo que se podía hacer de inmediato y es lo que voy a hacer.- Pero estamos en un sitio donde nos pueden ver.- No te importó el primer día. Aunque si quieres vamos a la habitación.Era verdad, el primer día habíamos estado dándole en cuanto se fue todo el mundo allí mismo.Mientras lo pensaba empezó a besarle.Tuve unos momentos de indecisión, no sabía como salir de ésa.Lo peor es que me excitó un poco. Ese tono arrogante suyo, quería irme y a la vez besarla. Empecé a desatar los zapatos, lo cual en mi estado de embriaguez y nervios era un reto. Unos zapatos de tacón muy bonitos pero que habían sido inventados por el diablo para torturarme al desatarlos.Mientras los magreos se iban extendiendo y oía algún gimoteo. La notaba excitada y eso me daban unas ganas ilimitadas de penetrarla. Empecé a acariciar las piernas al acabar con los zapatos, sin prisa subí a su culo. Noté como Álex la estrujaba los pechos con firmeza mientras la besaba el cuello. Tatiana me miró de lado y me sonrió.Se puso a cuatro patas, de tal forma que podía sacar el tanga con facilidad. Se la notaba con urgencia.- Y ahora túmbate boca arriba.La obedecí algo confundido. Apenas terminé apartó un poco la mesa y puso una pierna a cada lado de mi cabeza, tomó un cojín y lo puso bajo mi cabeza.- Cómemelo todo – dijo mientras apoyaba su coño contra mi boca. Hasta eso lo tenía perfecto.Empece a mover la lengua. Me intenté concentrar en ello, así me olvidaría de Álex y pronto pasaría todo. O eso pensé pero hoy el sonido de una felación y no una cualquiera, la que esperas de una peli porno, de una chupada de dimensiones épicas. En uno de los movimientos pude ver como se la estaba metiendo hasta el fondo de la boca. Estuvimos un buen rato y cada vez me iba excitando más.Notaba cómo de mojada estaba. Sabía que en parte era por la satisfacción de tenerme a su merced, en parte porque Álex le ponía y por el alcohol que la desinhibía totalmente.Finalmente se levantó y me dijo que me sentara. Se puso de rodillas al lado de donde estaba sentado y me lanzó un beso. Yo sabía que acababa de estar con la polla de otro tío en la boca y me resistí un poco.- ¿Qué te pasa? – preguntó ofendida.- Es que se la acabas de chupar.- ¿Ah, esas tenemos? -empezó a bajar la mano y me empezó a quitar el bañador, rápidamente la ayudé y me quité el bañador y la camiseta- Entonces me cogió suavemente de los huevos- Creo que no sabes cuál es tu situación aquí, te ayudaré.Se sentó al lado mía y trajo a Álex delante suya. Tenía un pene enorme que le quedaba justo a la altura de la boca. Se lo empezó a meter mientras me miraba con una sonrisa perversa. Y al sacarlo de su boca me empezó a ir aumentando la presión en los testículos mientras me ordenó:No tardé ni un segundo en empezar a hacerlo. Me separó agarrándome firmemente del pelo.- Con más pasión – mientras hizo un pequeño gesto de aumentar la presión, no tardé de nuevo en lanzarme esta vez con toda la pasión que pude-.Repitió el gesto de meterse la polla en la boca y ya sumisamente la besé sin que me lo pidiera.Entonces se levantó y se quitó el vestido. Luego me volvió a coger de los huevos y se agarró del pelo con la otra mano, apoyando la cabeza en mi hombro. Su culo bien levantado, de tal forma que se lo pudiera follar Álex por detrás. No hizo falta que se lo pidiera, él se dirigió y comenzó a embestirla. Notaba sus gemidos, con todo el calentamiento ya estaba cerca y ese follar salvaje la acercaba al orgasmo. Dejó de agarrarme de los huevos para pajearme lentamente. Debo decir que para mi sorpresa yo mismo estaba muy excitado. Ella me jadeaba en la oreja.Noté como Álex empezó la embestida final. El muy cabrón se corrió dentro. Tatiana me miró de nuevo con una sonrisa malévola y me agarró de los huevos. Me tumbó sobre los asientos de nuevo y con la amenaza constante de aplastarme los testículo se puso de nuevo para que le comiese el coño, usado por otro.- ¡Vaamos! – Me urgió con un apretón doloroso que me hizo estremecerme. Empecé a dar suaves chupaditas- ¿Es que no aprendes? Hazlo y no me obligues a ser mala – dirigió un dedo de la otra mano que se deslizó hasta el esfinter anal, donde hizo algo de presión. Si no quería que me violara el culo más me valía dedicarme plenamente y empecé a hacerle un cunnilingus con toda la pasión que supe reunir. Ya estaba cerca.Empezó a masturbarme. Al oír sus gemidos me excité mucho. Álex comenzó a besarla y manosearla. Finalmente terminamos casi a la vez.Casi sin saber muy bien qué hacer después de todo aquello, nos despedimos y nos fuimos. Cuando llegamos a la habitación nos bañamos. Seguíamos excitados, era un deseo animal y lo hicimos otra vez. Ella seguramente recordando a Álex y yo con la violencia de poder penetrarla libremente. Nos arañábamos y agarrábamos en algo que era mezcla de pasión y lucha.Fue la última vez que lo hicimos como pareja, al llegar a casa sabíamos que se había terminado. Tardamos meses en reencontrarnos alguna vez y lo repetimos con una mezcla de celos y deseo, hasta que finalmente lo dejamos de lado y en algún momento volvimos a ser sólo amigos.
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